Es posible que todo el que me conoce, le cause curiosidad que yo escriba esto, pero recuerden que este un espacio personal en el cual yo escribo lo que siento y pienso, y el que me conoce de verdad, sabe que yo digo lo que pienso y siento, sin importarme lo que el otro le de el deseo de pensar.
Hace unos minutos, leí una noticia sobre el problema que estan causando algunas prostitutas en la avenida Sarasota de la ciudad capital, y para serles sincero, a mi tambien me causaría molestias que depués de haber invertido mi dinero en una propiedad, en un sector exclusivo de cualquier ciudad, buscando tranquilidad, seguridad y por supuesto la exclusividad que me daría ese sector, me tenga que ver en la obligación de aguantar molestias, causadas por personas ajenas al lugar, y que las autoridades competentes no hagan su trabajo, para combatir el mal.
Por ese lado estoy en total desacuerdo, pero tambien entiendo que cada quien hace con su vida lo que le venga en ganas, y si algunas o muchas mujeres, quieren dedicarse a la prostitución, esa es su vida, y nadie, absolutamente nadie, puede prohibirselo.
Yo particularmente como hombre, siempre he dicho y lo mantengo, que nunca le pagaría dinero a una mujer para tener sexo con ella, lo haríamos porque los dos deseamos hacerlo, y el que quiere, el que le gusta, pagarle a una mujer para irse a una cama con ella, tambien tiene todo el derecho.
Escribo esto, no para criticar yo tambien a las mujeres que se dedican a la prostitución, sino, para apoyarlas, decirles que yo estoy de acuerdo con su oficio, con su trabajo, o como ellas quieran llamarle, porque como les he dicho, nadie tiene derecho a quitarle el derecho a nadie de que haga con su vida lo que le venga en ganas, siempre y cuando, lo que esté haciendo, no le cause dañe a terceros, ni atente contra la moral de la sociedad.
Dice la Contitución de la República Domicana en su artículo 8, acápite 5: A nadie se le puede obligar a hacer lo que la ley no manda ni impedirsele lo que la ley no prohíbe. Y la ley no prohibe la prostitución.
Por lo que apoyo la legalidad de la prostitución, siempre y cuando, repito, la practica de esta, no atente contra la moral de la sociedad, ni afecte los intereses, ni cause molestias a terceros.
Sí!!! a la legalidad de la prostitución.
Todos los adultos son dueños de sus actos, y al final, cada quien dará cuentas de sus hechos.